cat | esp | eng
Destacados

Mihaela Nedelcu: Las TIC sirven para integrar

Mihaela Nedelcu, licenciada en Matemáticas y doctora en Sociología, es profesora y responsable de investigación del Instituto de Sociología de la Universidad de Neuchâtel (Suiza) y autora de varios estudios sociológicos sobre el impacto de las nuevas tecnologías en los procesos migratorios. Nacidaen Craiova (Rumanía) en 1969, es profesora visitante del IN3, el instituto de investigación de la UOC.

Usted ha estudiado de qué modo emplean los emigrantes rumanos repartidos por el mundo las nuevas tecnologías y cómo se relacionan entre sí y con su país de origen gracias a internet. ¿Cómo describiría a este nuevo emigrante?

Me interesé por la inmigración rumana altamente cualificada, más concretamente por los informáticos que vivían en Canadá a finales de los años noventa, cuando las tecnologías estaban sólo al alcance de una élite. Una gran parte de las personas que se iban preparaba el viaje a partir de la información obtenida de internet y de foros de discusión en los que volcaban sus experiencias quienes se habían marchado antes.

¿De qué modo ha incidido internet en la vida de las personas que han abandonado su país?

Vimos que internet transformaba la experiencia del emigrante, porque le facilitaba el proceso. Al llegar al país de destino, estaba al corriente de todos los trámites que debía realizar. Poseía una información de calidad y había dado los primeros pasos para integrarse. Internet se ha convertido en una herramienta de aclimatación a distancia y en un medio que facilita la integración en el mercado laboral y el conocimiento de las instituciones, de los derechos, de las posibilidades y de las dificultades con que se toparán.

Las nuevas tecnologías facilitan la emigración, pero ¿también la transforman?

Totalmente. La sociología de principios del siglo XX estudió el caso de los polacos de Norteamérica y cómo las cartas que enviaban a su país reflejaban los cambios que experimentaban. Lo que ha cambiado de una manera más significativa es, sobre todo, la continuidad y la instantaneidad.

¿Qué cambios supone en la vida de estas personas?

El migrante actual vive permanentemente conectado a varios lugares. Está pendiente de lo que pasa en su país de origen y está casi permanentemente unido a sus familiares y amigos. Al mismo tiempo, está en contacto con el mundo, sabe qué pasa en el lugar donde vive y más allá, se entera de nuevas oportunidades laborales... Algo significativo ha cambiado en la manera de proyectarse hacia el mundo. Muchos se plantean la movilidad como una forma de vida, con una concepción distinta del espacio y de la movilidad. Antes, la socialización se producía en el seno de la familia, de la escuela o de determinadas instituciones ancladas en un territorio determinado. Ahora, cada vez con más frecuencia, el emigrante posee distintos referentes, incorpora formas de vida de diferentes lugares. Tomemos por ejemplo el caso de una niña pequeña y su abuela: una vive en Toronto y la otra, en Bucarest, pero están en contacto a diario y la abuela controla cómo hace los deberes. Es interesante ver cómo, en los intercambios entre el migrante y el no migrante, el universo del no migrante también cambia. Llega a proyectarse al mundo de otra manera.

¿Qué posibilidades ofrecen las TIC?

Las nuevas tecnologías se emplean para encontrar trabajo e informarse, pero también para reforzar la participación ciudadana. Un grupo de científicos rumanos que viven dispersos por el mundo creó una red, Ad-Astra, que se convirtió en un ágora extremadamente importante tanto para los científicos que vivían en Rumanía como para los que estaban en el extranjero. Han llevado a cabo una reflexión común y han llegado a proponer medidas para transformar el sistema educativo y de investigación en Rumanía; recientemente, han fundado una ONG. Han conseguido crear un movimiento a favor del cambio: algunos miembros han sido invitados a formar parte de un grupo de trabajo del presidente del país y, el pasado mes de enero, uno de ellos fue nombrado ministro de Educación. Internet puede ser un medio de acción y transformación transnacional.

Estar en contacto permanente con la sociedad de origen también puede dificultar el proceso de integración del individuo.

En mi estudio, que insisto que versa sobre migrantes cualificados, he observado que los vínculos con los países de origen no chocan con la integración, y en el estudio que estoy dirigiendo ahora en Suiza estoy constatando lo mismo: el transnacionalismo se complementa con la integración. A menudo, ellos son los emigrantes más integrados. En la literatura sobre la emigración, se suelen contraponer los dos conceptos, pero las más de las veces son complementarios. Las nuevas tecnologías sirven para integrar. Sin embargo, esto esconde otra cuestión relativa a las políticas de integración que se aplican: se presta muy poca atención a la multiplicidad de pertenencias de los emigrados. Debemos reflexionar sobre sus horizontes sociales.

¿Qué retos plantea, para las sociedades de acogida, que un porcentaje de ciudadanos tenga esta capacidad para “estar” en varios lugares al mismo tiempo?

Debemos dejar de ver la integración como un proceso de homogeneización. Se puede hablar de integración en distintos niveles. Culturalmente, creo que la integración ha de tener en cuenta los distintos lugares a los que pertenece el individuo. Diez años después de mi estudio, podemos hablar de una democratización de las nuevas tecnologías. Ahora, las personas menos cualificadas tienen acceso a un teléfono móvil, a internet, a una conexión... Por tanto, las nuevas tecnologías pueden servir para integrar a los emigrantes en situación desfavorable. Las sociedades de acogida han de reflexionar sobre la necesidad de informarse de los emigrantes. La investigación debería ser el punto de partida para diseñar nuevas políticas. Estaría bien que mejorara la coordinación entre la esfera política y la esfera científica para empezar a reflexionar sobre esta cuestión.

Y para su país de origen, ¿qué implica la existencia de una masa social que ejerce a distancia su derecho a la ciudadanía?

Las sociedades de origen son más conscientes de los beneficios que pueden recibir de los ciudadanos que viven en el extranjero y de los vínculos que mantienen. Los países de origen están sobre todo interesados en las remesas de dinero, que contribuyen directamente a mejorar la calidad de vida de los miembros de la familia e, indirectamente, la del colectivo. Se generan pequeños negocios locales, algunos crean lobbies de política internacional… Los rumanos de Estados Unidos se movilizaron para defender la integración de Rumanía en la OTAN. La Global Nation Politics es una especie de política global que no tiene en cuenta las fronteras y que, en cambio, es muy consciente de la existencia de connacionales repartidos por todo el mundo. En los países de acogida se da el fenómeno contrario, una política de cierre.

Así, ¿hacia qué tipo de sociedad avanzamos?

Estamos en un proceso de transformación en el que se está produciendo lo que se conoce como global-localización de la vida social, un tipo de cosmopolitismo banal. Global y local se articulan en la misma realidad. Estoy convencida de que, con los nuevos hábitos transnacionales, con esta socialización que trasciende las fronteras, estamos en un proceso de interpenetración entre global y local que otros autores han descrito como desnacionalización. Tal vez, la movilidad ofrece una lectura más pertinente de la sociedad. En el pasado teníamos una estructura social fija que equivalía al estado-nación. Con las transformaciones actuales, esta concepción ha quedado obsoleta porque la sociedad ha escapado de los límites tradicionales. Lo que plantea problemas es la política. A pesar de la sociedad y de todos los cambios que se observan en la actualidad, los mecanismos de regulación siguen siendo principalmente nacionales. Es una situación extremadamente delicada y que explica muchos de los conflictos que hoy se manifiestan en la gestión de las migraciones internacionales.

¿Las nuevas tecnologías nos igualan o, por el contrario, acentúan las diferencias?

Es una buena pregunta. Efectivamente, las tecnologías de la información y de la comunicación ponen a nuestro alcance muchos recursos, pero siempre hay personas excluidas. No es sólo una cuestión de formación y de educación, también de equipo tecnológico. Pero las TIC cada vez son más accesibles a todo el mundo, no sólo a una élite.

Por Gabriel Pernau

Ad Astra–An Online Project for the Romanian Scientific Community www.ad-astra.ro
Web de Michaela Nedelcu à UniNE (Université de Neuchâtel) www2.unine.ch/Jahia/site/socio/op/edit/pid/13795
Mihaela Nedelcu: "Du brain drain à l’ediaspora: vers une nouvelleculture du lien à l’ère du numérique" ticetsociete.revues.org/675
Posts relacionados
Bienvenidos a 'En Movimiento'.
Brenda Gourley, nadando a contracorriente.
Hay vida antes de la muerte.
Yo soy UOC.
Bruce Bimber: Las nuevas tecnologías cambiarán el mundo.
Web Abierta de la Semana: Gallica.
Web Abierta de la Semana: OCW Consortium.

Comentarios

#

Envía un comentario

Nombre (Obligatorio) eMail (No será publicado) Comentario
Universitat Oberta de Catalunya | www.uoc.edu | Contacto